Todos los animales tienen conductas innatas, naturales y hereditarias, que les impulsa a obrar de una determinada forma; es idéntica en todos los individuos de su especie, del mismo sexo y edad, y son para poner fin a necesidades, como puede ser el acto sexual con fines reproductivos. La conducta instintiva esta mediada a partir de un estímulo y se desarrolla por actos reflejos, involuntarios y automáticos que permiten a la especie subsistir.

Nuestras mascotas aprenden por ensayo y error, o por imitación, que ocurre solo en los animales más evolucionados. Los factores ambientales también influyen en la conducta ya que están obligados a adaptarse.

  • El condicionamiento operante es sumamente importante en el aprendizaje de nuestras mascotas, ya que aprenden a realizar comportamientos con mayor o menor frecuencia mediante recompensan y castigos que suceden al comportamiento.

  • El condicionamiento clásico ocurre cuando un estímulo nuevo se asocia a una respuesta ya existente, mediante la sincronización repetida de estímulos nuevos y otros anteriormente conocidos.

  • La habituación es un comportamiento aprendido simple y consiste en que nuestra mascota deja de responder poco a poco a un estímulo que es repetido.

  • La impronta es una forma de aprendizaje especializada y ocurre durante un breve periodo de tiempo, justo después del nacimiento, como la impronta de la madre en los patitos jóvenes.

  • Un comportamiento aprendido es el que un organismo desarrolla como resultado de la experiencia, como cuando enseñamos a nuestro perro a sentarse, acostarse, etc.